BALLENEROS VASCOS

BALLENEROS VASCOS



El primer dato sobre la caza de ballenas por los pescadores vascos data del año 670. Un cargamento de diez toneladas de aceite de ballena o sain fue enviado al Monasterio de Jumieges a orillas del Sena. Y fue en el año 1670 cuando la especie de esta ballena, ballena franca glacial (Eubalaena glacialis) fue considerada extinguida comercialmente. La mayor actividad de los balleneros vascos fueron los siglos XIV y XV y a raíz de que las flotas holandesas, británicas y alemanas comenzaron con esta actividad comenzó a desaparecer esta especie del Golfo de Vizcaya. (Jugando con ballenas: la ballena franca o ballena de los vascos. Joseba A. Bontigui. ISBN 84-457-1896-7. Año 2002.) Esta caza se realizó en un principio en las costas del mar Cantábrico. La especie que se cazaba era la ballena franca glacial. La pesca intensiva en las costas hizo que los vascos perfeccionasen sus sistemas de caza hasta lograr llegar primero al mar del Norte y progresivamente a Islandia y más tarde a las costas de Labrador y Terranova en (Canadá). Aparte de ballenas también buscaban comerciar con pieles y, sobre todo, pescar bacalao. Todo este comercio y relación con los pobladores locales tuvo como consecuencia la aparición de sendos pidgin; el vasco-islandés en Islandia y el algonquino-vasco en Terranova y Labrador.




La caza de la ballena 

La caza de la ballena franca glaciar tenía la ventaja de que una vez muerta, ésta no se hundía como ocurría con otras especies. Esto supuso que principalmente se utilizasen dos técnicas a la hora de la caza.

ballena franca


Caza en el Cantábrico 

La caza se realizaba en las costas del Cantábrico, para lo cual se disponía de atalayas en las que un vigía observaba el paso de las ballenas. En el momento adecuado daba un aviso al puerto de tal forma que los arrantzales (pescadores) se subían a sus chalupas (los botes), tras lo cual se iniciaba una carrera por arponear primero a la ballena, ya que el primero obtenía ciertos privilegios en la venta del animal, derivándose de ello disputas entre los distintos pueblos costeros.

ATALAYA EN EL MONTE ULIA (DONOSTIA)

La temporada de caza tenía lugar tras la vuelta de sus cuarteles de alimentación en el mar del Norte en otoño, entre octubre y mayo. Sobre todo estaban presentes desde noviembre a marzo, que eran los meses que duraban los contratos de las compañías para la caza de ballenas (Ciriquiaín, 1961; Castañón, 1964). En las tres primeras décadas del siglo XVII, se pagaron al monasterio de Santa María de Caión (La Coruña) los diezmos correspondientes a las ballenas capturadas (Canoura, 2002) y su distribución temporal muestra una presencia constante y no un simple tránsito de ejemplares a otras latitudes. Las ballenas entraban en los meses de octubre a noviembre hacia los puntos más interiores del Golfo de Vizcaya, más tarde entre diciembre y enero se desplazaban hacia alta mar y hacia el oeste, hasta llegar a las costas de Galicia en los meses de abril a mayo. En un principio, los balleneros vascos esperaban a que apareciesen ante sus puertos, pero posteriormente y ante la progresiva escasez de ballenas fueron persiguiéndolas por toda la costa cantábrica mediante una navegación de cabotaje, perfeccionando así sus técnicas.


TXALUPA VASCA



Años después lo aprendido en costas cercanas lo emplearon para llegar a Islandia y Terranova en busca de bacalao y las otrora abundantes ballenas.

Los balleneros vascos y su puerto principal de Terranova, Patrimonio Mundial de la Humanidad


RED BAY

Gracias a la tenacidad de la historiadora inglesa Shelma Huxley que vivió muchos años en Oñate (Gipuzkoa) renacen viejas gestas de los balleneros de Euskadi que llegaron a América ciento y pico años antes que Colón no para matar indios sino para pescar ballenas.

La 37 sesión del Comité de Patrimonio Mundial (CPM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) acaba de inscribir a la estación balnearia de Red Bay en Canadá en la Lista de Patrimonio Mundial, llevando el total de Sitios Patrimonio Mundial en ese país a 17, tras examinar las 32 candidaturas presentadas. La Ikurriña y la bandera canadiense ondearon juntas, según la web aboutbc el 23 junio, 2013

Francisco Javier Gutiérrez, vicepresidente de la sesión, a nombre del comité de 21 miembros, expresó sus felicitaciones a Canadá por la inscripción de la propiedad en la prestigiosa lista de la UNESCO.

Localizada en la provincia Labrador de la costa del Estrecho de Belle Isle, Red Bay ofrece el testimonio más antiguo, integral y mejor preservado de una estación balnearia preindustrial en la zona del Ártico. Se encontraron restos de antiguos asentamientos y pecios, entre ellos el de la nao San Juan de Pasaia. Esta nao fue descubierta en los fondos de Terranova gracias a las investigaciones de Selma Huxley. Se levantó un documento del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), un órgano asesor de las propiedades culturales del CPM. La sesión 37 del CPM, que se realizó en Phnom Penh, y se ha clausurado en Angkor el 27 de junio.



Red Bay (Bahía Roja) en Canadá conserva el legado de los balleneros vascos del siglo XVI, gracias a la tenacidad de una historiadora inglesa

La estación ballenera vasca de los siglos XVI de Red Bay por su interés cultural y natural. Los balleneros vascos pasaban allí seis meses cada temporada. En la actualidad conserva el legado que dejaron aquellos arrantzales vascos. En sus aguas se han encontrado tres barcos y una txalupa. El nombre oficial del yacimiento será: “Red Bay Basque Whaling Station” (“Base ballenera vasca de Red Bay”). Un yacimiento puramente vasco del siglo XVI situado en Canada.


Shelma Huxley ha sido la pionera de los estudios de los balleneros vascos. La doctora Huxley nació en Londres en 1927. Su abuela era de Québec y su bisabuelo fue primer ministro de Québec. Durante dos décadas Selma Huxley se asentó en Oñati.




En la década de 1970 Shelma Huxley, C comenzó sus investigaciones sobre las pesquerías trasatlánticas. Durante los siglos XVI y XVII miles de arrantzales vascos emprendían cada año el arriesgado viaje, en pos del preciado botín: la grasa del cetáceo. La historiadora descubrió al mundo una historia feroz y apasionante: la de los balleneros vascos que viajaron a Terranova en busca de la ballena. Logró encontrar abundante documentación inédita investigando en archivos del País Vasco y españoles.

Sus estudios supusieron un salto cualitativo en el conocimiento de la actividad ballenera y la pesca del bacalao en Terranova, tan relevante en la historia marinera vasca. Descubrió la existencia de una industria ballenera vasca en el siglo XVI en lo que es hoy Labrador, sus puertos balleneros así como la presencia de naves vascas hundidas en aquellos puertos. Uno de ellos, el actual Red Bay (Labrador), ha sido declarado Sitio Histórico Nacional de Canadá y estos días declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Además, Huxley organizo en 1977 una expedición a Labrador en la que le acompañaba su hijo Michael Barkham Huxley, doctor en historia. Esa primera aventura al Labrador, liderada por Shelma Huxley (1977), quería confirmar e identificar los establecimientos balleneros vascos del siglo XVI. Allí descubrió los restos arqueológicos de instalaciones balleneras vascas, confirmando los resultados de sus investigaciones en archivos europeos. Un año después hallaron en Buttes (Red Bay) el pecio de un galeón ballenero, el San Juan, construido en Pasaia.


PASAIA

Establecida por marinos vascos en el siglo XVI, Red Bay permitió la organización de la caza de ballenas costera de verano, el sacrificio de las ballenas, el procesamiento de la grasa de la ballena para producir aceite y el almacenamiento del aceite.

La propiedad incluye los restos de hornos de procesamiento, tonelerías, embarcaderos, habitaciones temporales para vivir y un cementerio, además de los restos de barcos bajo agua y depósitos de huesos de ballena, indica el documento.

Los principales sitios de la propiedad, y la Isla Saddle en particular, cuentan en total con alrededor de 15 edificios para los hornos de procesamiento usados para derretir la grasa de ballena y producir aceite, señala.




"La propiedad es testimonio del establecimiento pionero de la caza de ballenas trasatlántica vasca en el siglo XVI, en las provincias marítimas árticas en el noreste de Canadá", comenta ICOMOS.


"Exhibe un conjunto increíble de los restos arqueológicos, tanto en tierra como bajo agua, que en cas siempre están bien preservados barcos, hornos de procesamiento de aceite, tonelerías, embarcaderos, habitaciones temporales para vivir y un cementerio, además de los restos de barcos rescatados de debajo del agua y depósitos de huesos de ballena, y un grupo importante de artefactos arqueológicos, indica el documento




En el programa de Radio Euskadi y Radio Vitoria del viernes 21 de junio de 2013 intervino Michael Barkham Huxley, doctor en historia, hijo de Shelma Huxley, y su distinguida madre nos concedió unas palabras.

Michael Barkham Huxley (Ottawa, Canadá, 1959) realizó sus estudios de educación primaria y secundaria en Canadá, México, España e Inglaterra. Habla inglés, francés y castellano desde niño. Está especializado en la historia marítima del País Vasco y de Canadá, siglos XVI y XVII, y la presencia de los balleneros y bacaladeros vascos en “Terra Nova”.

Entre 2009 y 2011 fue asesor histórico para la elaboración del informe del Gobierno de Canadá presentando la candidatura del Sitio Histórico Nacional de Red Bay al Comité Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.


Los balleneros vascos escapan a sus leyendas para adentrarse en la historia de descubridores, de los estados modernos



Respecto a la arqueología se han encontrado un hacha fabricada en el País Vasco en un cementerio de los indios hurones y otras embarcaciones que emparentan a vascos y vikingos
Son numerosas las leyendas que rodean a la figura de los balleneros Vascos y una de las más emblemáticas es la llegada al continente americano en el año 1375, exactamente a la isla de Terranova. Y si las fechas no engañan, lo consiguieron 117 años antes que Cristóbal Colon que realizo la hazaña en el año 1492 .Pero no eran conquistadores, sino pescadores con fama de corsarios o piratas. No mataban indios sino ballenas para su sustento e industrias.

Otro investigador afirma que partieron una veintena de hombres desde el Golfo de Vizcaya y Bayona en el año 1412 donde más tarde arribaron al territorio de Terranova.

Se sabe, que los balleneros vascos, llevaban cazando ballenas más de 1000 años. Concretamente, el primer dato existente de balleneros vascos data nada menos que del año 760 D.C. Se especula con la idea de que la técnica de construcción naval utilizada por balleneros vascos, era cantábrica y que su estructura es la de los vikingos aunque se diferenciaba de forma clara de la empleada por los arrantzales.


Esto no esta demostrado arqueológicamente, pero esta hipótesis esta sustentada pero sí que los Vikingos fueron los introductores de las diferentes técnicas de construcción naval, que los balleneros Vascos utilizaban muy hábilmente y les enseñaron.

Una muestra de ello es la clara diferencia de las embarcaciones típicamente utilizada en el Cantábrico, con embarcaciones utilizadas en otros mares, este hecho junto a la suposición de que los Vikingos descubrieron América lo único que ha supuesto es crecer la leyenda de que los balleneros Vascos arribaron antes al Nuevo Mundo que Cristóbal Colon y que los propios vikingos.

Otra curiosa historia de los balleneros vascos, que tampoco ha necesitado demostración arqueológica es que la desaparición de las últimas colonias Vikingas de Groenlandia fue la lucha de los balleneros-piratas vascos, en que los nórdicos perdieron y se retiraron.

Pero algunas de las leyendas sobre si han podido ser demostradas, como la que dice que en el siglo XV unos exploradores franceses se encontraron en Terranova con unos nativos indígenas que se comunicaban en euskara, el idioma de los vascos. Pero no fue hasta un tiempo mas tarde que un marinero vasco confirmó que la lengua que utilizaban los nativos la habían aprendido porque empezaron utilizar frases comunes en la lengua de los balleneros Nexus intercambios comerciales e industriales y hubo numerosos matrimonios entre los dos pueblos.

Según las ultimas investigaciones la última ballena Franca Glacial se cazo en Orio en el año 1901, ya no existían vestigios de la técnica tradicional de pesca, murió literalmente dinamitada.


Última ballena franca capturada el País Vasco 1901.

Todo esto lo acaba de incluir un reportaje en una emisión, la TV pública canadiense, la CBC. En ella se hablaba de la importancia de estos descubrimientos para el conocimiento de la historia de ese país.

Hablaba la CBC, por ejemplo del hallazgo de un hacha en la excavación de tierras cercanas aun campamento de los Hurones, fechado en el año 1500. Tras el estudio de los arqueólogos resultó que el hacha había sido fabricada en el País Vasco lo que muestra el peso y la importancia de la presencia de los vascos en esa parte de Norteamérica. Una presencia, básicamente debido a su actividad como pescadores de ballenas o pescadores de bacalao, que ha dejado en esa parte de Canadá una profunda huella que va desde los más evidentes, como la toponimia de origen vasco de numerosos lugares, hasta restos de todo tipo que van siendo encontrados y puestos en valor.

Parece que el problema del hallazgo del hacha en una excavación de los indios hurones, era recaudar dinero para traducirlo. Uno de los que intervino decía: “Realmente… yo estaría dispuesto a lograr que se haga de forma gratuita ya que conozco mucha gente lo haría en España. Ese dinero podría ser gastado en el re-descubrimiento de una cabaña vasca de pesca que descubrimos en Placentia hace tres años, de los cuales yo formaba parte. Y que ahora está cerrado y vuelto a enterrar a través de un corte de la financiación… Tuve que salir de la excavación debido a los recortes de financiación, así!

El cementerio se encuentra a 100 metros al este de la Fort Louis (En el mismo lugar que la cabaña)… justo debajo de los 100 pies de las vías del tren que se construyeron sobre la excavación. … Yo no estoy más que dispuesto a decir esto porque todo el mundo parece dispuesto a decir cosas que no tienen sentido. También es muy conveniente para hablar sobre el euskera ahora, pero ¿qué pasa con la eliminación completa de los cuerpos en Placentia nadie ha oído hablar de… o cuando nuestro grupo local de técnicos de campo de arqueología de Placentia establecido para descubrir la fortaleza vista a través de los intestinos de la tierra… lo que encontraron fue una moneda española… y que se ha perdido debido a la burocracia…? Estas y muchas más cosas deben corregirse antes de que nadie debería tener la oportunidad de perder más dinero para demostrar lo que nosotros ya sabemos!



Los comentarios que acompañan a la información de la CBC, firmados por johngoldsworthy, se extiende sobre numerosos elementos de la presencia vasca pacífica y laboriosa de los vascos y su adaptación a las familias humanas en esa parte de la actual Canadá y de los problemas que existen para su conservación o recuperación.

El barco vasco del siglo XVI que es un símbolo de la ONU, volverá a navegar

El Windsor Star es el diario canadiense que se publica en la ciudad de la que toma el nombre y que está ubicada limitando con la ciudad USA de Detroit.

Este diario ha dedicado un artículo a un barco vasco que se ha convertido en una de las mayores joyas de la arqueología submarina. Nos estamos refiriendo al Galeón San Juan, un ballenero construido en Pasajes y que se hundió en Red Bay (Canadá) en el verano de 1565. Cuando, cargado de aceite de ballena, se disponía a regresar a la Costa vasca.

En 1978 unos arqueólogos descubrieron un tablón de roble, que fue la pista que llevó a los investigadores a los restos del barco vasco hundido 400 años antes.  

Todo indica que 450+1 años después de su hundimiento, este barco vasco, o mejor su perfecta réplica, navegará de nuevo por las aguas del Golfo de Bizkaia en un camino que, estamos seguros, le llevará de nuevo las costas de Labrador. Pero esta vez su objetivo no será llenar sus bodegas con aceite de ballena, sino trasladar cultura y buenas relaciones entre dos tierras que fueron unidas por los marinos vascos. Todo ello gracias a la perfecta excusa que ofrece un acontecimiento como el de la celebración del nombramiento de Donostia, como Capital Europea de la Cultura en 2016.




Logo de programa Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO


El descubrimiento de esta embarcación vasca tiene tal importancia científica, que la ONU, ha utilizado su imagen como logo del programa Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO.

Reportero de la Historia - Balleneros vascos en Islandia

enlace:https://www.youtube.com/watch?v=WImScICi2Ws


Apaizak hobeto

enlace:https://www.youtube.com/watch?v=HrmdhjFY4fQ



ALGUNOS ESCUDOS VASCOS










ALBAOLAN

PROYECTO DE RECONSTRUCCION DE LA NAO SAN JUAN

Descubrimiento

Gracias a topónimos, a documentos, y a la tradición oral, en Canadá había un conocimiento previo de la presencia de los primeros cazadores de ballenas que llegaron a estas tierras. Las pistas encontradas por Selma Huxley en los archivos de Oñati, Burgos y Valladolid desencadenan la búsqueda de la nao ballenera llamada San Juan.

Fue en 1978 cuando encontraron el barco. Gracias a la investigación sobre el terreno del grupo de arqueólogos de la agencia pública Parcs Canada hallaron el pecio en las inmediaciones de la localidad de Red Bay, en Labrador, a unos diez metros de profundidad y bajo una gruesa capa de piedras de lastre y sedimentos. La sorpresa fue aún más grande cuando se dieron cuenta de que la conservación de la madera era óptima, teniendo en cuenta los siglos que habían transcurrido desde su naufragio.



Un buzo inspecciona el pecio conectado a una manguera que le suministra agua caliente para poder soportar las bajas temperaturas de Red Bay.
Trabajo de excavación

Bajo la dirección de Robert Grenier, y durante los seis años siguientes, se llevó a cabo un trabajo arqueológico sin precedentes hasta el momento, sacando y registrando una a una todas las piezas de la estructura del barco, la carga y los objetos que pertenecieron a los marineros, además de una chalupa ballenera que se hundió junto con la nao.

Debido a la baja temperatura del agua y a que gran parte de la estructura había estado en un estado anaeróbico, cubierto por el fango, el pecio estaba en muy buen estado. La madera, incluso algunas de las sogas se conservaron de una manera excepcional, dando pie a una investigación ejemplar en el ámbito de la arqueología submarina de la época.

Casi 30 años de trabajo fueron necesarios para tratar y completar toda la información obtenida del trabajo de campo. Desde los materiales de construcción a las herramientas utilizadas para trabajar la madera fueron investigados, se hicieron maquetas y se consolidó y se expuso la chalupa que se encontró atrapada debajo del San Juan. El pecio sigue bajo el agua, protegido, monitorizado y en un entorno estable para su conservación.



Dibujo que expone la excavación arqueológica del pecio San Juan.
Creación del museo "Red Bay National Historic Site"

A esta pionera investigación le siguieron más descubrimientos que atestiguan la presencia de la actividad de los balleneros en Red Bay: más pecios de la misma tipología, hornos para fundir grasa de ballena, atalayas para otear las ballenas, incluso un cementerio donde se daba sepultura a los fallecidos durante la campaña. 

Para exponer toda la información y objetos que se han encontrado y poner en valor todo este patrimonio se decidió crear un museo cuya principal temática es la presencia y actividad de los balleneros vascos en la zona.



Chalupa ballenera encontrada junto al San Juan expuesta en el museo.
Reconocimiento mundial

En 2013 todo el conjunto arqueológico de Red Bay fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y desde Albaola recogemos el testigo de esta investigación para volver a dar vida a este emblemático barco.



Historia compartida

Año 1563

Construido en Pasaia, el ballenero San Juan es un ejemplo de los primeros buques de carga transoceánicos que zarpaban del País Vasco hacia Terranova. Reflejo del esplendor y hegemonía mundial de la industria marítima vasca, se hunde en la costa de Canadá, en Red Bay en el año 1565.


                          

Dibujo que representa la puesta de la quilla en el siglo XVI.
Año 1978

Más de 400 años después el equipo de arqueólogía canadiense de Parcs Canada encuentra el pecio y lo investigan en una excavación submarina ejemplar para el mundo de la arqueología marítima. Después de más de treinta años de estudio, es el buque mercante del siglo XVI que mejor se conoce y se ha convertido en el icono que símboliza el Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO.



La quilla sacada del agua, siendo medida y analizada por arqueólogos de Parcs Canada.
Año 2013

Dentro de la Capitalidad Cultural Europea Donostia/San Sebastián 2016 y con el apoyo científico del Gobierno de Canadá, se vuelve a construir la Nao San Juan en Pasaia. Al igual que unía Europa con América en el siglo XVI, la Nao San Juan permitirá a los dos países navegar hacia el futuro a partir de un pasado compartido.



Quilla de la réplica del San Juan, en el emplazamiento donde se construirá.

Mas informacion en la pagina :http://www.albaola.com/